Adrenalina Pura PDF Imprimir E-mail

 

Caronienlacancha.com /  Julio César Navarro

Qué tal amigos, bienvenidos a la columna número 47 de Adrenalina Pura.  VALENCIA DECISIVA.- La capital del estado Carabobo, la tierra de las naranjas dulces y las mujeres hermosas será la sede de la gran final de la temporada 2009-10. Seis o siete juegos, es lo de menos. Lo importante es que vivimos una final de ensueño, con más sabores para unos y menos para otros. Hoy pudiera definirse todo si los Navegantes disponen de los Leones que montarán en la lomita al zurdo venezolano Gustavo Chacín.


Caracas no tiene otra si no ganar para forzar al último de la serie y confiarle la pelota al derecho Jason Stanbridge. ¿Extrañará la nave turca al campocorto Elvis Andrus? Esa y otras interrogantes comenzarán a develarse a partir de las siete  de la noche en el José Bernardo Pérez de Valencia con un full asegurado por miles de parciales “turcos”.

ORO EN POLVO.- Si Magallanes gana el trapo campeonil, tendrán sus directivos que agradecer a todo el equipo la tercera conquista en finales ante sus eternos rivales, pero de manera especialísima al zurdo cubano Raúl Valdes. El cubiche vino de Santo Domingo a propinarle 12 desabridas arepas al Caracas, y a poner a un pié de Margarita a la nave turca.

Impresionante se vio el siniestro ante los bates caraquistas, que no lograron descifrar sus envíos. Uno de ellos, el novato José Duarte, se vio en minusvalía ante Valdes, en un turno que pudo cambiar el ritmo del partido número cinco jugado en Caracas. El jardinero melenudo no pudo empujar con tres en circulación, y allí pudo haber estado la clave del partido para los dirigidos por Dave Hudgens.

Si la tropa capitalina logra despertar y forzar a un séptimo encuentro, la historia podría ser otra de la esperada por la gente del Magallanes. Algunos avezados consideran que dada la “perfección” lograda por Valdes, no les extrañaría que el manager Carlos García lo llamara para lanzar en ese último desafío. Todo eso forma parte de las conjeturas propias de esta gran final, las cuales se destilarán hoy y mañana, si hay un “lucky seven americano”. 

EJEMPLO.- Definitivamente los atletas tienen que entender que son ejemplo de juventudes. No hacerlo sería incomprensible. El deportista que se pone una franela y lo hace con pundonor, orgullo y valentía, se gana la admiración de los fanáticos, y allí entran grandes y chicos. Es absurdo perder las perspectivas cuando se está ante una situación deportiva decisiva, en la que las virtudes y bondades de los atletas deben salir a flote ante las adversidades.

Jamás he sido defensor de la conducta antideportiva de un atleta, mas aun, si se trata de un aquilatado deportista que es observado con embelezo por niños que aspiran algún día ser como ellos. Esto viene a colación a propósito de lo que vimos el pasado lunes en el estadio universitario a través de las pantallas de televisión.

Los peloteros profesionales viven de su trabajo, el cual es presenciado en vivo por miles de entusiastas fanáticos y otros muchos más, por la vía televisiva. Su comportamiento moldea la de muchos pequeños que están dando sus primeros pasos en el deporte del bate y la pelota. ¿Qué esperamos que hagan nuestros chamos en un par de años en cualquier campo de pelota del país, cuando lo que están viendo lo que hacen sus estrellas e ídolos, riñe con las elementales normas de comportamiento?.

Muy específicamente quiero referirme al caso del “Kid” Rodríguez. No puedo entender como una persona que habla tan pausado en una entrevista televisiva, luego de un encuentro, no puedo controlar sus emociones estando en el terreno de juego. Las groserías, desplantes y otros tipos de demostraciones fuera de lugar no van con la disciplina que debe mostrar una estrella de su talla. Siempre he creído que la exagerada celebración que realiza el “Kid” no es necesaria, y raya en el exhibicionismo ridículo.

Astros de su especialidad, como el panameño Mariano Rivera y Trevor Hoffman, no se dedican a payasear luego de concretar un importante salvamento para sus respectivos equipos, y estamos hablando de dos de los verdaderos “papa de los helados”, respetando por supuesto la marca que mantiene en el big show el lanzador venezolano. Se contagia además esta actitud, y ya es común ver a otros peloteros de menor talla como Jean Machí y Juan Carlos Gutiérrez, tratando de emular las “hazañas” del “Kid”. Ojalá puedan verse en videos, para que aprecien lo errado que están.

DESUBICADOS.- Quienes usan un escenario deportivo para atizar un ambiente, ya de por sí caldeado como el político, están “miccionando fuera del perol”. Cada cosa tiene su lugar y su momento. Veinte mil almas van a un espectáculo a disfrutar con lo que ocurra en el diamante no a escuchar cantos distintos a un evento beisbolístico. Deben existir los correctivos de parte de las autoridades de los estadios. Es necesario. Por hoy se nos acabó el espacio.

Nos encontramos el próximo miércoles. Para su comunicación con nosotros no dude en usar el siguiente correo: Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla


 


 

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